Vivimos en un mundo maravilloso, repleto de gente, animales y plantas. Con lugares increíbles a los que ir y una historia realmente fascinante.

Pero, incluso con esto, muchas personas sentimos que vivimos en un mundo hostil, que nos envenena, nos intoxica, nos deprime y nos quiere enfermar.

¿Pueden coexistir ambas realidades?

Estoy convencida de que si. Y también que gracias a la primera tenemos la conexión, la sabiduría interna y las herramientas para sostener la segunda.

Los avances tecnológicos desde la revolución industrial nos han facilitado muchísimo la vida. Tenemos la posibilidad de acceder a prácticamente todo lo que queramos en unas horas, venga de donde venga. 

Vivimos más años y más cómodamente. Pero todo esto no es gratis.

La producción masiva y la demanda de nuevos productos con características innovadoras nos impulsan a crear sustancias sintéticas cuyos efectos desconocemos.

Esto es una realidad muy presente en nuestras vidas, en la contaminación ambiental y en nuestro propio hogar. Pero nuestro cuerpo sigue siendo el de antes. No sabe qué hacer con todas esas sustancias nuevas. Estamos colapsando los ecosistemas, desde nuestro organismo hasta la tierra que pisamos.

Vamos a tomar partido y construir una nueva realidad.

La verdad es que no se cuando empecé a interesarme por estos temas, creo que pudo ser cuando estudiaba naturopatía e hice un curso para aprender sobre cosmética natural. Ver la cantidad de ingredientes nocivos que llevan los cosméticos ¿quizá me abrió los ojos?

¿Te has parado a pensar en tu día a día con tantas sustancias posiblemente tóxicas te cruzas? ¿Cuántas tienes en tu propia casa? ¿En tu ropa? ¿En tu comida?

Eliminar todas por completo será muy difícil, pero ¡reducir es tan sencillo!

Comenzar por hacernos con un kit básico de limpieza natural es una buena idea.

  • Vinagre blanco, de sidra, manzana o de limpieza
  • Bicarbonato de sodio
  • Ácido cítrico 
  • Jabón de la abuela

Me atrevo a decir que con estas 4 cosas cualquier persona puede limpiar toda la casa incluyendo la ropa y quedar muy satisfecha con el resultado

Siempre se pueden ir añadiendo elementos más específicos o aditivos, como los aceites esenciales, que mejoren la experiencia pero vamos a partir de estos básicos:

Las propiedades limpiadoras y desinfectantes del vinagre se deben a su concentración en ácido acético y a su pH cercano al 2.0. Gracias a esto el vinagre crea un ambiente hostil para muchos microorganismos, por lo que es el limpiador perfecto. Se puede utilizar sobre cualquier superficie exceptuando el mármol, ya que su composición ácida puede dañarlo. 

  • Un cacito (tamaño típico de medidor de detergente) en el agua del cubo para fregar cualquier superficie. Le va muy bien a los suelos de madera. NO usar en suelos de mármol.
  • Una parte de vinagre y cuatro de agua en un bote de spray para limpiar el polvo de los muebles y también los cristales. Nuevamente NO usar en superficies de mármol.
  • Un cacito en el cajetín de la lavadora para suavizar nuestra ropa y evitar la aparición de hongos. (Te prometo que una vez seca la ropa no huele a vinagre)
  • Como truco extra si te haces un spray con una parte de vinagre (en este caso no puede ser vinagre de limpieza) y tres de agua te sirve también como desenredante para el pelo (sin aclarado). ¡Es una maravilla!

Es un limpiador muy efectivo. Sirve para desodorizar, blanquear y desincrustar. Químicamente es un compuesto básico, es decir, con un pH alto de entre 8.1 y 8.4. Elimina el moho de la ropa, superficies, y bañeras gracias a su poder antiséptico. Desinfecta el W.C. y los suelos de casa. No se recomienda su uso sobre aluminio en bruto (podría oxidarlo), ni sobre tejidos animales como lana y seda porque los puede deteriorar. 

  • Un cacito en el cajetín de la lavadora ayuda a blanquear y suavizar (ponerlo separado del vinagre porque juntos hacen mucha espuma y pierden efecto limpiador)
  • Esparcir por las superficies del baño y frotar suavemente con un estropajo para desinfectar y conseguir una limpieza profunda.
  • El uso unido al vinagre es muy controvertido, yo los uso juntos si quiero generar esa reacción química que genera espuma y ayuda a desincrustar por ejemplo restos en el horno.

Es un potente desinfectante y anti-cal con muchas funciones. Por si sólo es excelente para desincrustar la cal de cafeteras, hervidores y lavadoras. También limpia y desinfecta superficies y combate el óxido. Como el vinagre, debido a su acidez, es mejor no utilizarlo en superficies sensibles al ácido, como el mármol. 

  • Pon una taza en el inodoro y medio litro de agua hirviendo. Dejamos el inodoro tan blanco como el día que lo compramos.
  • Mezclado a partes iguales con bicarbonato y poniendo la mitad de jabón rallado o en escamas hacemos un detergente para lavavajillas muy eficiente.

Como cualquier otro jabón tiene un gran poder anti-grasa. Para las recetas es mucho más cómodo tenerlo en escamas o en polvo. Se puede adquirir así o rallarlo en casa.

  • Mezclado con agua a fuego muy bajo, en proporción de una taza de jabón con cuatro tazas de agua, se obtiene un jabón en gel estupendo para lavar los platos, fregar los suelos y lavar la ropa. Ajustar las proporciones al gusto de cada persona y a la textura que más nos guste según el uso.

Después de dejar la casa como los chorros del oro podemos darnos un paseo por los productos que utilizamos para limpiar nuestro cuerpo. 

Pasarnos al jabón en pastilla nos ahorrará un montón de ingredientes no deseados.

El champú sólido hace el mismo efecto y además nos dura más tiempo.

Cambiar las cremas con ingredientes ilegibles por aceites vegetales simples, como almendras o coco, dejará nuestra piel nutrida sin tóxicos invisibles.

Aquí puedes descargar un ebook gratuito con recetas muy sencillas de cosmética natural y cuidarte de verdad por dentro y por fuera.

  • Comprar textil de materiales naturales como lana, algodón, lino o cáñamo para evitar los microplásticos. Siempre que se pueda que sea moda ética, ya que de esa forma además de contribuir a un mundo más justo nos ahorramos cantidad de tratamientos que se le hacen al textil con sustancias que, en su gran mayoría, pueden deteriorar la ropa y afectan a nuestra salud.
  • En la cocina y la elaboración de nuestras comidas debemos tener especial cuidado. Ya es bien sabido que el plástico de los tuppers o los envases de comida precocinada son una gran fuente de disruptores endocrinos y microplásticos. Ir adquiriendo menaje como sartenes o cazuelas de acero inoxidable y guardando la comida en cristal son gestos que cuidan mucho más de lo que podemos ver ahora.
  • Los disruptores endocrinos son sustancias que no nos dan señales a corto plazo y cada día salen más estudios del daño que hacen al ecosistema. Ante la duda mejor utilizar elementos que ya conozcamos y sepamos que son inocuos. 

La buena noticia es que, en tus manos, tienes el gran poder de elegir qué es lo que quieres dentro y fuera de tu cuerpo.

Si quieres profundizar en este mundo maravilloso de cuidado natural y crear un ambiente más saludable en tu vida, accede al taller online

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  • Aprenderás a reconocer cuáles son los compuestos químicos que debemos evitar y por qué.
  • Conocerás alternativas saludables para todo el proceso de limpieza del hogar.
  • Descubrirás los ingredientes básicos y recetas para elaborar tus propios productos de limpieza.  

Después del taller podrás ponerte manos a la obra de forma autónoma.

Empieza hoy el cambio que quieres ver en el mundo y en ti.

Irene Colmenares ha colaborado con este post maravilloso.

Si quieres conocer más sobre su trabajo, puedes visitar su página https://www.slowandsimplylife.es/ y seguirla en redes sociales, donde comparte su conocimiento para acercarnos a un estilo de vida más sostenible contigo misma y con el medio ambiente.

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